Las consecuencia en muchos de los accidentes de tráfico son las lesiones graves. Una de estas lesiones graves puede ser la amputación de un miembro del cuerpo. Si bien la vía de reclamación para solicitar una indemnización es la misma que para otros accidentes graves, hay que tener en cuenta ciertos puntos a la hora de reclamar.

¿Qué es una Amputación?

La amputación es una separación o corte de un miembro o una parte del cuerpo de un ser vivo, generalmente por medio de una operación quirúrgica.

Médicamente, a veces se practica como último recurso para evitar la propagación de la infección gangrenosa. En este contexto, la amputación más común es en las extremidades inferiores. Los dedos también están sujetos a amputaciones. La amputación también puede seguir a una exposición prolongada al frío donde se hayan lesionado definitivamente los nervios.

¿Qué es un accidente de tráfico?

Los accidentes de tráfico son uno de los principales problemas de salud pública y de desarrollo en el mundo, y afectan de forma desproporcionada a determinados grupos vulnerables de la vía pública.

Se producen a consecuencia de un riesgo, irresponsabilidad o negligencia de un conductor, pasajero o peatón, ya sea en las vías de una ciudad o en carretera. Se puede decir que gran parte de los accidentes de tránsito son predecibles y evitables, por eso es importante incidir en las campañas de prevención contra estos eventos.

Estos accidentes de tráfico pueden terminar en una amputación traumática. La amputación traumática tiene lugar en la escena del accidente, la extremidad puede haber sido parcial o totalmente seccionada.

Es importante saber que, si un accidente o un trauma ocasiona una amputación completa (es decir la parte del cuerpo resulta totalmente cercenada), dicha parte algunas veces se puede reconectar, sobre todo cuando ambas partes de la extremidad han recibido los cuidados necesario.

A veces ante esta situación, pueden surgir distintas complicaciones asociadas con la amputación de una parte del cuerpo; entre las más importantes están las hemorragias, el shock y las infecciones (para mayor información, ver heridas).

Por lo general, las amputaciones traumáticas son el resultado también de accidentes laborales, con herramientas eléctricas, de fábricas o de granjas o por accidentes automovilísticos. Asimismo, los desastres naturales, la guerra y los ataques terroristas pueden causar amputaciones traumáticas.

Síntomas:

  • Sangrado (puede ser mínimo o profuso, dependiendo de la ubicación y naturaleza de la lesión)
  • Dolor (el grado de dolor no siempre está relacionado con la gravedad de la lesión ni con la cantidad del sangrado)
  • Tejido corporal aplastado (destrozado pero aún parcialmente adherido por músculo, hueso, tendón o piel)

A menudo, la persona que padece una amputación traumática tendrá mejores resultados con una prótesis funcional que se le ajuste bien que con una extremidad reimplantada pero sin funcionalidad.

Ante una intervención quirúrgica debido a una amputación, se debe.

  1. Examinar las vías respiratorias de la víctima (abrirlas, si es necesario); verificar su respiración y circulación y darle respiración artificial, RCP o aplicar control de hemorragias, según el caso.
  2. Es necesario calmar y darle seguridad a la víctima; las amputaciones son extremadamente dolorosas y atemorizantes.
  3. Se controla la hemorragia aplicando presión directa sobre la herida, elevando el área lesionada o utilizando puntos de presión, según el caso. Si la hemorragia continúa, se debe verificar su origen de nuevo y volver a aplicar presión directa con la ayuda de alguien que no esté fatigado. Si la víctima sufre de una hemorragia potencialmente mortal, un torniquete o venda constrictiva será más fácil de usar que la compresión de los puntos de presión.
  4. Es importante guardar y conservar con el paciente cualquier parte del cuerpo que se haya desprendido. Se debe eliminar el material contaminante y enjuagar la parte del cuerpo muy suavemente si el corte está contaminado con suciedad. El miembro amputado debe envolverse en un trozo de tela húmedo y colocarse en una bolsa plástica sellada, la cual se sumerge en agua fría (helada si es posible), pero no se debe colocar la parte afectada directamente en el hielo y no se debe utilizar hielo seco, ya que esto produce la congelación y lesión de la parte afectada. Si no hay agua fría, se debe mantener la parte alejada del calor y guardarla para entregarla al personal de emergencia o llevarla al hospital. El hecho de enfriar la parte desprendida ayuda a mantenerla viable durante unas 18 horas; de lo contrario, sólo se conservará durante unas 4 ó 6 horas.
  5. Se deben tomar las medidas necesarias para prevenir un shock. Colocar a la víctima en posición horizontal, levantar sus pies unos 30 cm y cubrirla con un abrigo o manta. NO se debe colocar a la víctima en esta posición si se sospecha de una lesión en la cabeza, cuello, espalda o piernas o si la posición le resulta incómoda.
  6. Una vez controlada la hemorragia en el lugar de la amputación, se examina a la víctima para determinar si tiene otros signos de lesión que requieran tratamiento de emergencia. Las fracturas, cortaduras adicionales u otras lesiones se deben tratar adecuadamente.
  7. Es importante permanecer con la víctima hasta recibir asistencia médica.
  8. Aconsejamos acudir a nuestros abogados especialistas, en el caso de que la amputación se produjera de manera traumática.

Casos de amputaciones por accidentes de tráfico

Existen distintos casos de amputaciones por accidentes de tráfico:

  • Barcelona, (Marzo de 2016): Una mujer de 23 años sufre una amputación de piernas, tras ser atropellada por un coche que participaba en una competición. Al parecer uno de los coches se subió a la acera donde ella estaba sentada.
  • Madrid, (Marzo de 2017): Un motorista de 41 años sufrió una amputación en la pierna derecha tras un accidente de tráfico a la altura del número 190 del Paseo de la Castellana de Madrid. El suceso tuvo a las 7.45 horas en una zona del Paseo de la Castellana entre Cuzco y Plaza Castilla. El motorista perdió el control del vehículo y en la colisión ha impactado al parecer contra un árbol. A causa del golpe, el motorista ha sufrido la amputación de la pierna derecha por debajo de la rodilla y ha sufrido múltiples fracturas en la pierna izquierda.

Jurisprudencia en casos de amputaciones por accidentes de tráfico

Además existe Jurisprudencia por amputaciones en accidentes de tránsito:

  • TSJ Cataluña Sala de lo Social, sec. 1ª, S 8-2-2017, nº 950/2017, rec. 6864/2016: Don Iván era transportista de mercancías. Este hombre afirma fobia a la conducción como consecuencia de un accidente con resultado de amputación de las extremidades inferiores de un peatón a quien atropelló, accidente de tránsito que queda acreditado. El actor causó baja en la actividad de transporte de mercancías el día 4 de febrero de 2014.
  • AP Barcelona, sec. 5ª, A 11-4-2008, nº 198/2008, rec. 684/2007: La parte apelante, el Ministerio Fiscal, en esencia considera, que no se puede descartar que los hechos por los que se ha incoado el juicio de faltas sean constitutivos de delito imprudente habida cuenta que la perjudicada tuvo unas lesiones que exceden de las que se indican en el artículo 147-2 del CP EDL 1995/16398 ya que tuvo una amputación traumática de la pierna derecha, produciéndose el accidente cuando cruzaba por un paso de peatones debidamente señalizado.
    Al tratarse de un accidente de tránsito nos encontramos ante una posible imprudencia, dándose dos alternativas: a) Imprudencia grave causante de una lesión de las contempladas en los artículos 147.1, 149 y 150 del Código Penal EDL 1995/16398 ; y b) cualquier otra lesión.

 

Departamento especializado en Lesiones Graves

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